València (provincia de Valencia), 3 de noviembre de 2026 – Sindicatos y el Sindicato de Inquilinas han hecho un llamamiento a 2,2 millones de trabajadores para suspender la jornada laboral y el consumo el 11 de noviembre, incluyendo el sector educativo, sanitario, de transporte público y pensionistas.
- 2,2 millones de trabajadores son convocados a la huelga general del 11 de noviembre.
- Las manifestaciones comenzarán a las 18 h en València, Alacant (provincia de Alicante), Castelló (provincia de Castellón) y Elx (provincia de Alicante).
- Los sindicatos reclaman derechos de vivienda, salarios dignos y el fin de la ley Mordaza (normativa de seguridad ciudadana) durante la huelga.
¿Cuál es la demanda de los sindicatos y el Sindicato de Inquilinas para la huelga del 11 de noviembre?
Según la secretaria general de CCOO PV (Comisiones Obreras del País Valencià, rama regional del sindicato CCOO), Ana García, la unidad sindical y social pide que el 11 de noviembre se cierren todos los centros de trabajo y que se paralice también el consumo, con el objetivo de reclamar salarios dignos y que la vivienda se reconozca como derecho y no como negocio.
El secretario general de UGT‑PV (Unión General de Trabajadores del País Valencià, rama regional del sindicato UGT), Tino Calero, ha subrayado que existe un “grave problema de vivienda” y que es necesario desbloquear los convenios colectivos paralizados, ya que la inflación actual es del 4,9 % y las familias tienen cada vez más dificultades para llegar a final de mes.
La representante de Intersindical Valenciana, Èlida Puig, ha defendido que la clase trabajadora no debería elegir entre pagar el alquiler o vivir, y ha llamado a que la policía no aplique la ley Mordaza el día de la huelga, porque la represión impide la expresión ciudadana.
¿Qué ciudades participan en las manifestaciones del 11 de noviembre?
Las manifestaciones se coordinarán a las 18 h desde puntos centrales de València, Alacant, Castelló y Elx, con la intención de mostrar una unidad transversal entre diferentes municipios de la Comunitat Valenciana.
Los representantes han distribuido panfletos ante la Estación del Norte de València, por donde pasan miles de trabajadores cada día, y han explicado que la huelga es una respuesta colectiva al encarecimiento del alquiler y de las hipotecas.
¿Cuáles son los argumentos principales contra el aumento del coste de vida y la especulación inmobiliaria?
Desde la Federación Local de Sindicatos de CGT València (Confederación General del Trabajo, sindicato anarcosindicalista), Juan Miguel Font ha recordado que el salario no cubre el 70 % del sueldo necesario para acceder a una vivienda, y ha denunciado que la sociedad debe reclamar un derecho efectivo a un hogar digno.
El portavoz de CNT (Confederación Nacional del Trabajo, sindicato anarcosindicalista), Antonio Ruiz, ha advertido que el sistema público de pensiones y los servicios sociales están en peligro, y ha afirmado que la convocatoria de la huelga no es política, sino una lucha social contra instituciones que no han resuelto el problema de la vivienda y de los salarios.
Eva García, portavoz del Sindicato de Inquilinas, ha manifestado que el 50 % del sueldo se destina al pago del alquiler, y que la situación actual es “indigna” y requiere una parada total para forzar cambios estructurales.
En conjunto, las organizaciones reclaman que la huelga sea una jornada de no consumo, con el objetivo de presionar a las autoridades para que dejen de especular con la vivienda y mejoren la calidad de los servicios públicos.
¿Cuáles son los próximos pasos y las expectativas de los sindicatos después de la huelga?
Después del 11 de noviembre, los sindicatos prevén continuar las movilizaciones para presionar a la Subdelegación del Gobierno (órgano de la Administración General del Estado en cada provincia) para que no se aplique la ley Mordaza y para avanzar en las negociaciones de los convenios colectivos. La intención es que la huelga se convierta en un primer paso de una serie de acciones que puedan conducir a una reforma del mercado de alquiler y a un aumento de los salarios.
Los representantes han coincidido en que la huelga no es una acción política, sino una lucha social para reforzar los servicios públicos y garantizar el acceso a una vivienda digna para toda la población.
