Expertos en arquitectura y patrimonio cultural han subrayado la importancia de planes de autoprotección y estructuras flexibles para salvaguardar edificios históricos en España ante movimientos sísmicos, como los ocurridos en los últimos días en Granada (provincia de Granada), permitiendo una respuesta rápida y minimizando daños.

Las 3 claves
  • Planes de autoprotección segmentados por problemáticas (vientos, lluvia, incendios, terremotos) son cruciales para la seguridad de trabajadores y visitantes.
  • La flexibilidad en el diseño de los edificios históricos, como los que "bailan" con los terremotos, es fundamental para resistir movimientos sísmicos.
  • La Alhambra, en Granada, no ha sufrido daños estructurales significativos gracias a su sismorresistencia y un plan de emergencia.

La importancia de los planes de autoprotección y emergencia

La protección del patrimonio cultural ante catástrofes naturales u otros fenómenos adversos es una preocupación creciente. En este sentido, expertos han destacado que la implementación de planes de autoprotección y emergencia es una medida fundamental. Rodrigo Ruiz-Jiménez Carrera, director del Patronat de la Alhambra (organismo público que gestiona el conjunto monumental de la Alhambra), ha explicado que un plan de estas características permitió al conjunto monumental de la Alhambra tomar decisiones rápidas en momentos de poco tiempo decisiones rápidas. Estos planes deben ser segmentados, es decir, diseñados para abordar diferentes problemáticas o fenómenos que pueden afectar a un monumento, como vientos, lluvia, incendios o terremotos.

El objetivo principal de estos protocolos es garantizar la seguridad de los trabajadores y de los visitantes. Ruiz-Jiménez ha detallado que las decisiones se basan en la prevención, pensando en lo que puede ocurrir, por ejemplo, en caso de una réplica de un terremoto, y no solo en los desperfectos ya existentes. Esta anticipación es clave para una gestión efectiva de las emergencias. En Granada, la serie sísmica tuvo su máximo impacto en dos terremotos de magnitud 4,8 Mw, con múltiples réplicas desde el pasado 14 de agosto magnitud 4,8 Mw. A pesar de la intensidad de estos eventos, la Alhambra no sufrió daños estructurales significativos, solo mínimos no ha sufrido daños estructurales, gracias en parte a su sismorresistencia natural y la preparación existente.

Cómo la flexibilidad estructural protege los monumentos

Más allá de los planes de emergencia, la propia concepción arquitectónica de los edificios históricos juega un papel crucial en su capacidad de resistencia. José Luis Esteban Penelas, arquitecto y catedrático de Arquitectura de la Universitat Europea (universidad privada), ha subrayado la importancia de que los edificios históricos sean flexibles y se puedan mover como un junco cuando se producen movimientos sísmicos. La rigidez puede ser perjudicial, ya que un movimiento sísmico desplaza el edificio horizontalmente, y si es demasiado rígido, puede fracturarse.

Esteban Penelas ha explicado que la arquitectura colonial española es un ejemplo de edificios históricos que resistían los terremotos de manera excelente arquitectura colonial española. Estas construcciones incorporaban técnicas que minimizaban los daños. Un ejemplo concreto se encuentra en el Patio de los Leones de la Alhambra, donde las bases de las columnas no están completamente unidas, sino que tienen placas de metal que las conectan, permitiendo que las columnas "bailen" en caso de terremoto. Esta característica constructiva, combinada con las propiedades geológicas del lugar, contribuye a la sismorresistencia del monumento.

Implementación de soluciones y retos en la conservación

Cuando un monumento no posee esta flexibilidad inherente, hay medidas que se pueden implementar para mejorar su resistencia sísmica sin renunciar a la estética. Esteban Penelas ha sugerido la posibilidad de ocultar estructuras de acero bajo las bóvedas de las catedrales, por ejemplo, para proporcionar la flexibilidad necesaria. Las catedrales góticas, con sus pináculos rematados por pilares que introducen carga para contrarrestar, y muchas torres ya ligadas con barras metálicas para absorber movimientos, son ejemplos de cómo se han incorporado soluciones para hacer frente a las fuerzas externas.

Además de las modificaciones estructurales, se pueden establecer medidas de seguridad operativas. Rodrigo Ruiz-Jiménez Carrera ha mencionado la posibilidad de establecer visitas más cortas para evitar grandes afluencias de visitantes o catenarias especiales que marquen nuevos recorridos, mejorando así la gestión de la evacuación en caso de emergencia. De hecho, los monumentos del Arquebisbat de Granada (institución eclesiástica), como la Catedral de Granada, la Capilla Real o el Monasterio de San Jerónimo, también dispusieron de un Plan de Autoprotección y Emergencia que permitió que no tuvieran que lamentar ningún tipo de daño no han tenido ningún tipo de daño.

No obstante, no todos los edificios históricos permiten modificaciones para prevenir daños. Esteban Penelas ha advertido que en aquellos casos que son "imposibles" de adaptar con nuevas estructuras, habrá que llevar a cabo "labores de rehabilitación, restauración muy severas" después de un evento sísmico. La imposibilidad material de introducir estructuras de complementación que afiancen el original puede llevar a intervenciones posteriores de gran rigor y complejidad, subrayando la importancia de la prevención siempre que sea factible.