Enrique Ponce, torero valenciano de 54 años, corrió al ruedo de la plaza de la Misericordia en Zaragoza el 13 de octubre de 2026 para ayudar a su pupilo David de Miranda, de 32, que había sufrido una cogida grave con el sexto toro.
- Enrique Ponce, de 54 años, saltó al ruedo para ayudar a David de Miranda, de 32, después de una cogida grave.
- La cogida ocurrió con el sexto toro de la tarde durante las fiestas del Día del Pilar en la plaza de la Misericordia.
- El suceso se produjo el 13 de octubre de 2026 en Zaragoza y ha sido documentado por la prensa.
¿Cuál ha sido la reacción de Enrique Ponce ante la cogida de David de Miranda?
Según el relato de la prensa, el maestro, vestido de calle y atentamente desde la barrera, observó la faena de su pupilo cuando este recibió la lesión. En el momento, Enrique Ponce actuó con rapidez, saltando al ruedo para ayudarle a levantarse, mostrando una gran preocupación por su salud.
David de Miranda, diestro onubense de 32 años, se mostraba visiblemente dolorido después del percance. La actuación de su apoderado fue descrita como una muestra de profesionalidad y de vínculo entre maestro y pupilo.
¿Cómo se desarrolló el incidente con el sexto toro en la plaza de la Misericordia?
Durante la tarde del Día del Pilar, la jornada incluyó varias faenas, pero el sexto toro fue el que provocó la cogida. La cogida grave se registró en un momento en que el público seguía atentamente la actuación del joven torero.
La plaza de la Misericordia, escenario tradicional de las fiestas, fue el lugar donde se produjo el incidente, y la presencia de Enrique Ponce como apoderado favoreció una intervención inmediata. La situación fue cubierta por diversos medios, subrayando la importancia de la seguridad en las fiestas taurinas.
¿Qué implica este suceso para la carrera de David de Miranda?
A pesar de la gravedad de la lesión, la asistencia rápida de su maestro ha permitido que David de Miranda pueda recibir atención y, según las fuentes, se encuentra en proceso de recuperación. El evento pone de manifiesto la relación estrecha entre maestro y pupilo, y la responsabilidad que tiene el apoderado en momentos críticos.
El Día del Pilar sigue siendo una de las celebraciones más esperadas en Zaragoza, y este incidente recuerda la necesidad de vigilancia y apoyo por parte de los profesionales que acompañan a los toreros emergentes.
